Video en memoria de Ana Fabricia Córdoba realizado por Producciones El Retorno. 

Su nombre y su historia resonaron con fuerza por el contexto en el que ocurrió su asesinato: a la implementación de leyes de restitución de bienes y derechos se le unía el reconocimiento de las víctimas en un país que, en su historia reciente, había negado la existencia de un conflicto armado. Su muerte se convirtió en una alerta tardía y repetida del riesgo al que se exponen todos aquellos que se atreven a desafiar a la impunidad en un país en guerra. En los noticieros apareció su foto y los periodistas repetían su nombre, citaban una y otra vez sus frases premonitorias, lamentaban el hecho y exigían culpables. 

A Ana Fabricia Córdoba le tocaron todas las violencias: fue desterrada, vio morir a su esposo por los paramilitares y a sus hijos a manos de la policía en las calles de Medellín. Se convirtió en una luchadora incansable por la búsqueda de justicia, fue criminalizada y perseguida, estuvo en la cárcel, tuvo que esconderse, siempre presintiendo la muerte, no dejó de luchae ni un solo día por justicia,  hasta que un sicario obedeciendo órdenes, la silenció para siempre en 2011. Después de su muerte mataron otro de sus hijos en 2014. Aún su crimen sigue impune.  

Ana Fabricia Córdoba lideresa del Urabá, reclamante de tierras, fue fundadora en el año 2009 de Latepaz (Líderes Adelante por un Tejido Humano de Paz) y de la Organización de Mujeres Aventureras, conformada por mujeres desplazadas cabezas de familia y gestoras en derechos. También hizo parte activa de la Ruta Pacifica de las Mujeres y de la Mesa Interbarrial de Desconectados, en la cual participó de la lucha por el acceso a los servicios públicos domiciliarios y a una vivienda digna para los sectores populares de la ciudad. 

Desde muy joven padeció la violencia bipartidista y el destierro por la misma, luego, debido a su activismo y compromiso con la comunidad, sufrió los atropellos cometidos por paramilitares en contra de su familia por el Bloque Bananero de las Autodefensas Unidas de Colombia al mando de Ever Velosa alias “HH” y tras la muerte de su primer esposo se vio obligada a huir del Urabá Antioqueño y luego del asesinato de unos de sus hijos de 13 años, paso a refugiarse en la ciudad de Medellín, en el barrio La Cruz, Comuna 3, en 2001. Desde que comenzó a vivir en esta comuna se destacó por su carácter y sus reclamos para promover la organización y la exigencia de sus derechos como desplazados, con valentía denunciaba públicamente los atropellos de los que eran victimas los jóvenes y la evidente complicidad entre la fuerza publica y grupos d civiles armados, por esta razón fue señalada  por los grupos criminales que controlaban esos barrios.

En 2004 fue acusada de ser colaboradora de la guerrilla de las FARC,  por falsos testigos forzados a declarar por medio de tortura contra los lideres barriales del sector, por lo que estuvo dos meses en la cárcel del Buen Pastor.  

En 2010 su hijo Jonatan Arley Ospina de 19 años de edad fue asesinado, antes de su muerte se comunicó con ella y le indicó que lo tenía retenido  la policía, los agentes Carmelo y Osorio y que lo iban a matar. A partir de este trágico hecho Ana Fabricia denunció con más insistencia la culpabilidad de la policía, que provocó múltiples amenazas contra su vida y su familia. 

En abril de 2011 denunció públicamente la situación de riesgo, las amenazas y hostigamientos durante la sesión del Comité Metropolitano de Derechos Humanos y aun así, el 7 de Junio de 2011 fue asesinada, un hombre le disparó en su cabeza con un arma con silenciador mientras se movilizaba en un bus público de la ruta Santa Cruz. Por temor, sus conocidos, familiares y compañeras del movimiento comunitario de Medellín se desplazaron de la ciudad o se exiliaron.

Luego de la muerte de Ana sus familiares continuaron siendo perseguidos, amenazados e incluso asesinados. Después de su muerte en 2014 fue asesinado su hijo Carlos Arturo Ospina de 22 años.

A pesar de la captura del presunto responsable material de su asesinato en 2018 , Carlos Mosquera Moreno alias “Batei”, no se han adelantado procesos para averiguar quién pagó por su muerte. 

En homenaje a la memoria de Ana Fabricia se escribió este  texto que hace parte del libro POR LOS CAMINOS DEL RETORNO.

http://elretorno.net/nuevo/ana-fabricia. 

    Para usted, ¿qué significa el término "colombianización"?

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